Potosí, La ciudad más alta del mundo
La bicicleta en Bolivia esta siendo una compañera de autobús, al menos por el momento… intentamos salir de Uyuni a Potosí en bicicleta, pedaleamos durante una hora y ya no pudimos continuar, el camino sin asfaltar, la altura y una muy pequeña cuesta arriba lo hacían muy muy lento y más cansado aun. La conclusión es que para hacer ejercicio aquí arriba hay que estar en muy buena forma. Llegamos a Potosí, la ciudad más alta del mundo (4000 m). Al fin una ciudad con callejones donde pasear y perderte, jaleo, vida y mil mercados… es difícil aburrirse.
Lo más destacable de Potosí, el cerro rico, la montaña de donde los españoles robaron toda la plata y en donde aun hoy se sigue trabajando, 600 niños incluidos, en unas condiciones difíciles de aceptar. Hay tours para turistas que te llevan por dentro de la mina por 10 dólares, nosotros no quisimos ir, lo que si hicimos fue subimos a la montaña donde estuvimos charlando con los niños y algún minero.
Cerca de Potosí ha un volcán con un lago en la cumbre, El volcán expulsa agua caliente convirtiendo la cima en una piscina a 30 grados y de 17 metros de profundidad, a unos metros de este lago se encuentra el Ojo del Inca, una pequeña charca con el agua hirviendo en la que se ven las burbujas constantemente. El último día en Potosí coincidimos con la fiesta de San Juan de Dios, una celebración pagano-religiosa, llena de colores símbolos y tradición. La hoja de coca es muy popular aquí, la gente la toma en infusión y masticada, incluso algunos bares te la ponen de tapa. A nosotros no nos gusto mucho, es un sabor demasiado amargo.
Ahora estamos en Sucre… os lo contaremos en la próxima entrega. Nos dirigimos a Cochabamba.