Del Altiplano a las Yungas
SUCRE
Sucre es la capital teórica de Bolivia (aunque el gobierno se encuentra en La Paz), es una ciudad preciosa, en la que se conservan todas las casas coloniales.
En Sucre nos dedicamos a enterarnos un poco de la situación política de Bolivia a través de un ciclo de documentales organizado por universitarios. La falange reclutando camisas blancas, grupos paramilitares de derechas en Santa Cruz, los medios de comunicación privados incitando a la violencia contra el gobierno de Evo… por otro lado los sindicatos y las organizaciones sociales se están cansando de que Evo no haga un cambio sustancial como la expropiación de tierras a los grandes latifundistas o la nacionalización plena de los hidrocarburos. La sensación es la de un país al borde de la guerra civil.
LA PAZ
Nuestra idea era pasar por Cochabamba, pero daban lluvia para una semana y cambiamos el rumbo. La Paz es el caos por definición, ruido, coches, humo, y un gran mercado que ocupa tantas calles que tras una semana allí no nos quedó claro si tiene fin, en el se encuentran desde tenis hasta brujas que venden ayahuasca y san pedro.
La ciudad está construida en un valle escarpado, las montañas que la rodean se han convertido en montañas de ladrillos. Una de las cosas que más nos sorprendió en La Paz, es que la mayoría de las casas tienen el ladrillo a la vista, y que un 90% del inmenso tráfico es transporte público (pequeñas furgonetas que hacen e autobús). Al contrario que las otras ciudades que habíamos visto de Bolivia, La Paz es feo pero sorprendente.
LA CARRETERA DE LA MUERTE Y LAS YUNGAS
Una bajada desde los 4700m hasta los 1500m en cinco horas de bicicleta. Empezamos en montañas nevadas, y terminamos en las Yungas (bosques tropicales, un grado menos que jungla). Las dos primeras horas son frías y por una buena carretera, pero con unas vistas impresionantes, después nos desviamos por la carretera de la muerte, una atracción turística para hacer en bicicleta que los locales llaman “la carretera vieja”.
La verdad es que es un camino bordeando la montaña, con unas vistas impresionantes en el que puedes ver como el paisaje y la temperatura va cambiando hasta verte en medio de un bosque selvático, pasando por debajo de cataratas (debajo como la ducha queremos decir). Muy muy bonito. Ahora estamos en Caravana, donde los mosquitos nos están acribillando. El camino hacia aquí… igual que la carretera de la muerte pero mas trafico, mas subidas, y embarrado el suelo.
Un beso a todos y nos vemos en el Titicaca.
Potosí, La ciudad más alta del mundo
La bicicleta en Bolivia esta siendo una compañera de autobús, al menos por el momento… intentamos salir de Uyuni a Potosí en bicicleta, pedaleamos durante una hora y ya no pudimos continuar, el camino sin asfaltar, la altura y una muy pequeña cuesta arriba lo hacían muy muy lento y más cansado aun. La conclusión es que para hacer ejercicio aquí arriba hay que estar en muy buena forma. Llegamos a Potosí, la ciudad más alta del mundo (4000 m). Al fin una ciudad con callejones donde pasear y perderte, jaleo, vida y mil mercados… es difícil aburrirse.
Lo más destacable de Potosí, el cerro rico, la montaña de donde los españoles robaron toda la plata y en donde aun hoy se sigue trabajando, 600 niños incluidos, en unas condiciones difíciles de aceptar. Hay tours para turistas que te llevan por dentro de la mina por 10 dólares, nosotros no quisimos ir, lo que si hicimos fue subimos a la montaña donde estuvimos charlando con los niños y algún minero.
Cerca de Potosí ha un volcán con un lago en la cumbre, El volcán expulsa agua caliente convirtiendo la cima en una piscina a 30 grados y de 17 metros de profundidad, a unos metros de este lago se encuentra el Ojo del Inca, una pequeña charca con el agua hirviendo en la que se ven las burbujas constantemente. El último día en Potosí coincidimos con la fiesta de San Juan de Dios, una celebración pagano-religiosa, llena de colores símbolos y tradición. La hoja de coca es muy popular aquí, la gente la toma en infusión y masticada, incluso algunos bares te la ponen de tapa. A nosotros no nos gusto mucho, es un sabor demasiado amargo.
Ahora estamos en Sucre… os lo contaremos en la próxima entrega. Nos dirigimos a Cochabamba.
Ya estamos en Bolivia
La entrada en Bolivia fue impactante, el cambio con Argentina nos pareció muy fuerte quizá por habernos saltado toda la parte fronteriza. Cruzamos la frontera a las 5 de la tarde (5 horas de diferencia con España, 2 con Argentina).
Villazón es el primer pueblo de Bolivia por esa parte, y se nota, la impresión es parecida a la que había hace unos años en Valensa do Minho, muchas tiendas, muchos Argentinos de compras y regateo. Frontera… es interesante pero no hay mucho que hacer ahí.
Al llegar empezamos a sentir la Puna, un malestar general, dolor de cabeza, cansancio, y la sensación de que falta oxigeno en el aire… todo a causa de la altura (···Nunca habíamos estado tan arriba···)
Por la mañana tomamos un tren hasta Uyuni, llegamos hace cuatro días, y por supuesto, ya hemos visto el famoso Salar, el mas grande del mundo. La excursión se hace en todo terreno, debe haber unas 65 empresas que te ofrecen el tour. Nosotros coincidimos allí con dos Porteños que ya habíamos conocido en el tren dos Bolivianos y una Suiza, una muy buena compañía.
El paisaje es de verdad increíble, las fotos no le hacen mucha justicia: un salar enorme, una laguna roja, cientos de flamencos, un desierto igual a un cuadro de Dalí, una poza de aguas termales a 5000 metros de altura, volcanes, fumarolas… Precioso, realmente precioso.
PD: Bolivia es grande, las inundaciones son solo en una pequeña parte, por supuesto no vamos a parar por allí, la parte realmente inundada está al noreste.
En la proxima entrega… el fracaso pedaleando en el altiplano y Potosí
Despedida de Argentina
Nos pasamos una semana en Salta esperando un paquete importante, allí nos alojamos en el hospedaje Yatasto, donde nos sentimos muy cómodos, conocimos a mucha gente interesante y creamos un poco de la monotonía necesaria de vez en cuando.
En cuanto recibimos lo que esperábamos empezó a llover, los pronósticos no eran muy optimistas, y más al norte se suponía peor, así que tomamos un autobús hasta la frontera con Bolivia.
En la próxima actualización, Bolivia y el salar de Uyuni, internet es demasiado lento aquí.
Un beso a todos.